Desde las tripas hasta el Dow Jones
Es habitual encontrarse en los medios de comunicación occidentales el nombre de Donald Trump acompañado del adjetivo imprevisible , pero creo que cada vez es más evidente el patrón que hay detrás de su comportamiento. De ahí que los mercados financieros ya no respondan de inmediato cada vez que el personaje abre la boca: ya son capaces de predecir lo que va a pasar. Lo primero que habría que destacar del anaranjado presidente estadounidense es que tiene un ego enorme, uno que se correlaciona con una imagen fastuosa de sí mismo. También cree que pasará a la historia como uno de los mejores presidentes de Estados Unidos, aunque, por si las moscas, está empeñado en dejar su nombre en todas partes: en un auditorio famoso, en una clase de destructores de la Marina o en el pasaporte de sus conciudadanos. Extrema preferencia por la liquidez Se considera a sí mismo un gran negociador, aunque su método de negociación es bastante evidente. Primero intenta lograr una posición ventajosa (contar c...